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viernes, 5 de febrero de 2016

Cuadernos de Pedagogía, No 464, 1 de feb. de 2016, Editar Wolters Kluwer

DESDE MI SITIO
La importancia de escuchar
Eugenia Jiménez Gallego Orientadora de Secundaria y profesora de Educación Emocional.
http://esistemica.blogspot.com.es
Los profesores estamos acostumbrados a hablar: explicar, dar instrucciones, responder dudas, poner ejemplos. Y creo que nos hace falta escuchar mucho más, mucho mejor. Yo, al menos, he aprendido muchísimo desde que les doy a mis alumnos espacio y tiempo para que ellos tomen la palabra. Y entonces ellos han aprendido más. Tutores y orientadores tenemos frecuentes entrevistas con alumnado y familias donde esta habilidad me parece fundamental. Porque si nos descuidamos, nos encontraremos una y otra vez sermoneándoles. Y he descubierto que los demás no son sordos, sino resistentes a llevar sus vidas como otros les marcan. Por eso ahora siempre pregunto en primer lugar: ¿cómo llevas esta situación?, ¿qué es lo que tú quieres?, ¿qué necesitas? Primero necesito entender cómo lo viven y ellos necesitan sentir que a alguien le
importa su opinión. Solo después los puedo confrontar con lo que sienten y necesitan los demás, o con las consecuencias para su futuro. Y los acuerdos a los que finalmente lleguemos tienen que partir de estas dos visiones que hemos cruzado.
Cuando se trata de una asignatura, también siento que escucharlos es necesario. En las clases de Educación Emocional y en tutoría empezamos siempre con una ronda en la que cuentan cómo vienen hoy, y a partir de ahí a veces empezamos la actividad prevista y otras veces tratamos los temas realmente importantes, como la muerte o la familia o la motivación o los conflictos. Incluso en asignaturas de programa más rígido he aprendido a prestar atención a lo que les mueve para poder conectar los contenidos con su vida. Cuando partimos de sus ideas previas, cuando discuten algo en equipo para llegar a una solución común, cuando diseñan un proyecto que surge de lo que quieren investigar, entonces el aprendizaje está vivo, sus cerebros se mueven.
Pido al profesorado un minuto de silencio. O varios. Por nuestros alumnos.


A los compañeros/as orientadores/as quería deciros también que el tema del mes de la revista de febrero es la Orientación educativa. En una entrada anterior de este blog ya expliqué cómo acceder a la revista digital de forma gratuita desde nuestros centros. Por si os interesa...

viernes, 15 de enero de 2016

Cuadernos de Pedagogía, No 463, 1 de ene. de 2016, Editar Wolters Kluwer
DESDE MI SITIO
¿Por qué este título?
Eugenia Jiménez Gallego Orientadora de Secundaria
y profesora de Educación Emocional.
http://esistemica.blogspot.com.es
El título de mi columna no podía ser otro. Y es que esa frase resume lo más importante que he aprendido en los últimos años. Solo puedo ser útil al alumnado desde mi sitio, respetan- do los límites de la posición que ocupo en mi centro. Cuánto me cuesta. Cuánto nos cuesta a tantos docentes vocacionales.
Porque, llevados por nuestra necesidad de ayudar, cuando un chico nos cuenta sus problemas, lo adoptamos en nuestro corazón. Y entonces podemos salirnos del espacio de docentes y ocupar el de la familia. Justamente porque nos implicamos en nuestro trabajo, cuando citamos a sus padres podemos terminar dándoles lecciones sobre cómo ejercer su paternidad. Porque amamos la enseñanza, cuando otros compañeros no siguen nuestra línea de trabajo podemos embarcarnos en una cruzada para cambiarlos, invadiendo su espacio. Al trabajar así es fácil que terminemos sintiéndonos agotados, frustrados, porque no conseguimos lo que pretendíamos. En lugar de avances es posible que generemos resistencias, y que nos rindamos a la idea de que los hijos seguirán siendo fieles a la ley de su familia, para bien o para mal. Sin embargo, desde mi puesto de docente puedo hacer muchas pequeñas grandes cosas. Llenar mis clases de significado. Prestar a mis estudiantes los apoyos que requieren en su aprendizaje. Como tutora también puedo llamar con frecuencia a sus padres para compartir con ellos las necesidades que expresan sus hijos, pero empatizando no solo con los menores, sino con la realidad de todo su sistema familiar. Derivar a otros profesionales si necesitan más ayuda. Y como compañera puedo compartir mis prácticas, así como sumarme a los proyectos colectivos, aunque no se correspondan con mi ideal.
La psicología y la pedagogía sistémicas me han enseñado que después de hacer lo que me toca solo me queda esperar lo que se haya movido en los otros, respetando sus decisiones. Desde ese sitio, recuperaremos energía y dulces sorpresas.

viernes, 14 de agosto de 2015

Pasado vivo


Mi experiencia es que investigar nuestro genograma nos puede ayudar a entender las reglas con las que vivimos hoy. Y también liberar energía que tenemos invertida en pelear contra nuestra familia. ¿Quién se atreve a probar?

http://www.diariodecadiz.es/article/opinion/2089959/pasado/vivo.html

jueves, 8 de enero de 2015

Un poquito de Luz

En este último artículo quiero hacer un pequeño homenaje a esos profesores que son realmente tutores de sus alumnos, que miran no sólo sus tareas y exámenes sino sus personas y los acompañan en su camino. Para ello relato dos casos reales donde podemos apreciar cómo realmente pueden calar en la vida de esos niños, incluso de los más difíciles.
¡Un poco de optimismo y humanidad para comenzar el año!



http://www.diariodecadiz.es/article/opinion/1935538/poquito/luz.html