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jueves, 11 de mayo de 2017

A la espera


Hoy publico un lamento, un ruego desde la indignación: la incertidumbre normativa está siendo este año en educación peor que nunca, así que por favor tomen nota de nuestro sentir los señores diputados que tienen que decidir si hay o no pacto por la educación. No podemos más.

http://www.diariodecadiz.es/opinion/tribuna/espera_0_1135087107.html



miércoles, 6 de julio de 2016

Lo relevante



Con el fin de curso ni siquiera he encontrado tiempo para volcar aquí la publicación de Cuadernos de Pedagogía. Ahora quiero compartirla con vosotros. En julio no hay Historias Mínimas, así que nos reencontraremos con estas reflexiones en septiembre...

Cuadernos de Pedagogía, No 468, 1 de jun. de 2016
Me sacude la sensación de que en nuestras escuelas no nos estamos centrando en los aprendizajes más importantes para nuestros niños y niñas. Cualquier tribu indígena lo tiene mucho más claro: forma a sus criaturas para sobrevivir en su entorno. Y nosotros, que pretendíamos no solo que se adaptaran sino que incluso fueran críticos e innovadores, quizá no conseguimos ni lo primero. Nuestros adolescentes necesitan entender su mundo: usar la tecnología y las redes sociales a su favor y no en su contra, expresar sus ideas para comunicarlas eficazmente, el origen del terrorismo o los partidos políticos actuales, interpretar críticamente las estadísticas con que intentan manipularlos desde los telediarios, manejar su rabia y su tristeza... Sin embargo, seis horas todos los días los bombardeamos con mucho más siglo XVI que XXI,
con tantos nombres impronunciables de partes del cuerpo de otros bichos, mientras no saben manejar el suyo propio; demasiadas raíces cuadradas y pretérito pluscuamperfecto. A los profesores, especialistas cada uno en nuestra materia, nos cuesta a veces entender que ellos no se motiven a aprender contenidos que a nosotros nos parecen tan interesantes... Resultan atractivos para los que se inclinan por ese campo profesional, que serán los estudiantes que les darán uso. Los demás se apresurarán a olvidarlos.
Y a la vez, me sorprende constatar que la normativa, aun la que consideramos más conservadora, es siempre más abierta y estimulante que los libros de texto. Que ni siquiera el último Real Decreto de enseñanza especifica autores ni obras ni apenas hechos concretos que se deban estudiar, que incluso los “estándares de aprendizaje evaluables” son más razonables que los libros de texto. Libros en los que cada vez encuentro más definiciones y clasificaciones y menos significado.
Quizá la pregunta relevante para nosotros sería: ¿les estamos enseñando lo que necesitan?

viernes, 5 de febrero de 2016

Cuadernos de Pedagogía, No 464, 1 de feb. de 2016, Editar Wolters Kluwer

DESDE MI SITIO
La importancia de escuchar
Eugenia Jiménez Gallego Orientadora de Secundaria y profesora de Educación Emocional.
http://esistemica.blogspot.com.es
Los profesores estamos acostumbrados a hablar: explicar, dar instrucciones, responder dudas, poner ejemplos. Y creo que nos hace falta escuchar mucho más, mucho mejor. Yo, al menos, he aprendido muchísimo desde que les doy a mis alumnos espacio y tiempo para que ellos tomen la palabra. Y entonces ellos han aprendido más. Tutores y orientadores tenemos frecuentes entrevistas con alumnado y familias donde esta habilidad me parece fundamental. Porque si nos descuidamos, nos encontraremos una y otra vez sermoneándoles. Y he descubierto que los demás no son sordos, sino resistentes a llevar sus vidas como otros les marcan. Por eso ahora siempre pregunto en primer lugar: ¿cómo llevas esta situación?, ¿qué es lo que tú quieres?, ¿qué necesitas? Primero necesito entender cómo lo viven y ellos necesitan sentir que a alguien le
importa su opinión. Solo después los puedo confrontar con lo que sienten y necesitan los demás, o con las consecuencias para su futuro. Y los acuerdos a los que finalmente lleguemos tienen que partir de estas dos visiones que hemos cruzado.
Cuando se trata de una asignatura, también siento que escucharlos es necesario. En las clases de Educación Emocional y en tutoría empezamos siempre con una ronda en la que cuentan cómo vienen hoy, y a partir de ahí a veces empezamos la actividad prevista y otras veces tratamos los temas realmente importantes, como la muerte o la familia o la motivación o los conflictos. Incluso en asignaturas de programa más rígido he aprendido a prestar atención a lo que les mueve para poder conectar los contenidos con su vida. Cuando partimos de sus ideas previas, cuando discuten algo en equipo para llegar a una solución común, cuando diseñan un proyecto que surge de lo que quieren investigar, entonces el aprendizaje está vivo, sus cerebros se mueven.
Pido al profesorado un minuto de silencio. O varios. Por nuestros alumnos.


A los compañeros/as orientadores/as quería deciros también que el tema del mes de la revista de febrero es la Orientación educativa. En una entrada anterior de este blog ya expliqué cómo acceder a la revista digital de forma gratuita desde nuestros centros. Por si os interesa...